Cuando sale una nueva comunicación del regulador, el problema no es leerla. El problema empieza después: entender qué cambia de verdad, dónde impacta en el core, cómo se traduce en definiciones funcionales y cómo se deja evidencia defendible para Riesgo/Compliance… con un deadline que no se negocia. En esa transición es donde se pierde tiempo y aparece el rework.
En muchos bancos, el core acumula años de reglas, excepciones y circuitos. Algo está documentado, algo vive en repositorios, y otra parte queda en la memoria de “quien siempre lo resolvió”. Resultado típico: reuniones en loop, definiciones que se reescriben y sorpresas tardías en QA/UAT.
El enfoque de Inteligencia Normativa parte de un principio simple: si el contexto del core está accesible y versionado, la IA puede acelerar el trabajo funcional sin saltear gobierno.
Ahí entra InnovaCore: un motor que centraliza ese contexto en una MCP Knowledge Base (documentación funcional/técnica, mapeo de SPs y circuitos, reglas de negocio y agentes expertos por módulos). Con ese “mapa vivo”, los equipos pueden convertir normativa en entregables accionables, con trazabilidad.
Con InnovaCore, la agilidad no viene de “leer más rápido” la norma, sino de acortar el tramo más caro: definiciones y redefiniciones entre Negocio e IT. La clave es el trabajo coordinado de agentes sobre una base de conocimiento del core.
Primero, el Agent Analista Funcional trabaja sobre la normativa con contexto profundo del core y devuelve entregables listos para validar, no borradores: matriz de impacto, backlog funcional y criterios de aceptación, dejando supuestos explícitos y puntos de decisión para Riesgo/Compliance. Esto reduce el ida y vuelta típico de “interpretación” y acelera el alineamiento desde el día 0.
Luego, el Agent Developer toma ese paquete y acompaña la bajada técnica para sostener el ritmo: soporte a desarrollo de funcionalidades, refactor legacy asistido y apoyo a unit tests automáticos, siempre con revisión humana. El resultado práctico es que el proyecto deja de “derramarse” en los primeros meses.
En el escenario de referencia, ese fast-track funcional comprime el roadmap: de 6 meses de incertidumbre a 4 meses de ejecución precisa, liberando tiempo crítico para Testing y Homologación y ayudando a cumplir el deadline regulatorio (-33%).
La diferencia no es “tener un resumen”. Es poder reconstruir la cadena: fuente y versión → impacto → decisión → aprobaciones → artefactos → release. Eso requiere control de accesos por rol, versionado y logs de decisiones.
Si mañana entra otra comunicación, ¿tu equipo puede pasar de normativa a backlog con evidencia sin depender del gurú del core?
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